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Los hábitos de consumo de los españoles están cambiando. La cultura del ahorro pierde peso y aparecen nuevos perfiles de consumidores, con nuevas demandas y una gran predisposición a gastar. En este reportaje te explicamos qué buscan los consumidores y en qué sectores están surgiendo oportunidades de negocio.


Tras varios años de crecimiento continuado, la economía española está entrando en una fase de desaceleración que, previsiblemente, va a influir en el consumo. Así se desprende del informe Situación Consumo elaborado por el Servicio de Estudios del BBVA, según el cual, el gasto de los hogares crecerá en 2007 el 3,4%, tres décimas menos que en 2006. Aún así, esa ralentización del consumo es menor de la esperada, y afecta sobre todo a los bienes de mayor valor, mientras que "el consumo no duradero es el que se está mostrando especialmente dinámico en los últimos meses, apoyado por una desaceleración de los precios". Es decir: se gasta menos en vivienda, pero más en otros productos y servicios.

Independientemente del entorno, a los españoles les gusta más consumir que ahorrar. "Entre 1995 y 2006, el gasto en consumo de los hogares españoles se dobló con un ritmo de crecimiento en términos interanuales del 7% en media durante el periodo", señala el Servicio de Estudios del BBVA. En esos diez años, "la tasa de ahorro ha caído del entorno del 16% de la renta disponible, al 10%".

A pesar de que el PIB crece a menor velocidad, la positiva evolución del empleo y la desaceleración de los precios mantienen la confianza de los hogares, que recurren al endeudamiento, sostenido por las favorables previsiones de ingresos. "Durante 2006, el saldo de crédito al consumo en España sobrepasó los 93 miles de millones de euros, lo que supone un crecimiento anual del 20%", señala este estudio. Este saldo ha disminuido algo frente a las tasas de 2005, cuando se alcanzó el 22,5%, pero, aún así, es muy alto: en España se financia un 9,4% del gasto del consumo de las familias, mientras que en la zona euro el porcentaje se queda en el 6,6%.

Por otra parte, el recurso al crédito es cada vez más utilizado en el consumo cotidiano. "En España, las operaciones a más corto plazo (a través de los llamados créditos rápidos y las tarjetas de crédito), tienen mayor protagonismo, siendo el 50% del total en 2006". Eso sí, con un ligero retroceso frente al año anterior, en el que supusieron el 54%. Las operaciones a más de cinco años, dirigidas a financiar bienes de mayor valor, como automóviles, "son las que más aumentado en el último año, pues su importe es un 32,5% superior al de 2005".
El nuevo consumidor

Las razones de ese continuado crecimiento del consumo no están sólo en la economía. "El consumo genera satisfacción personal, íntima; por eso no tiene freno", explica Roberto Barbeito, profesor de Sociología en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Este experto destaca que en los últimos años está apareciendo un consumidor con nuevas pautas de comportamiento.

"El consumidor antiguo es austero, consume para cubrir sus necesidades básicas y está guiado por el ahorro: su objetivo es alcanzar patrimonio (una vivienda) que le sirva como seguro de vida, con vistas a la jubilación y/o a la promoción de los hijos", señala Barbeito.

En cambio, "el consumidor nuevo apenas ahorra, considera el consumo como medio para satisfacer de sus deseos o como forma de distinción social (para identificarse con un grupo)". Este planteamiento hace que sea "muy sofisticado y variado en el gasto, que va dirigido a un consumo superfluo".


Factores de consumo

A primera vista, parece que lo más importante es el poder adquisitivo, pero no es así: numerosos factores demográficos socio-económicos y culturales condicionan cómo, cuándo y dónde se consume. Conocerlos es vital para conseguir el éxito de un negocio.

Edad. "El consumo está extraordinariamente condicionado por la edad", explica Roberto Barbeito. Los jóvenes suelen tener perfil de nuevo consumidor, y aunque tienen poco poder adquisitivo, en muchas ocasiones aprovechan el de sus padres. Éstos suelen coincidir con el perfil de consumidor antiguo, marcado por la cultura del ahorro, pero por otra parte tienen más poder adquisitivo.

Ocupación y nivel de estudios. Estar o no ocupado, y el tipo de ocupación, determinado por el nivel de estudios, influyen en el poder adquisitivo y en el tiempo que se puede dedicar al consumo. "Las nuevas formas de evaluación del trabajo -por objetivos y no por horas- obligan a quedarse más tiempo en la oficina, con lo que el consumo básico y de ocio se traslada al fin de semana, sobre todoen las familias en las que trabajan los dos progenitores", explica Barbeito.

Hábitat de residencia. Los hábitos son muy distintos si el consumidor reside en un hábitat rural o si lo hace en uno urbano. Y dentro del hábitat urbano, también difieren si reside en el centro o en una urbanización. Según el profesor Roberto Barbeito, "el lugar de trabajo y el de residencia están cada vez están más lejos, lo que lleva a perder mucho tiempo en desplazamientos". El resultado es que "se realiza el consumo cotidiano fuera del lugar de residencia, y el resto (comercial y de ocio), se traslada al fin de semana y a los centros comerciales".

Falta de tiempo. El consumo se realiza en el tiempo libre. Por eso, según el profesor Roberto Barbeito, cuando el tiempo escasea, aparecen nuevos comportamientos:
Crece el recurso a nuevos medios de acceso al consumo.Compras por Internet, servicios a domicilio...
Aumenta el consumo en productos y servicios que permitan ahorrar tiempo.Alimentos precocinados, servicios de restauración, medios de transporte y telecomunicaciones, servicios domésticos...
Limitación al consumo racional.Aunque el consumidor moderno trata de comparar precios y prestaciones antes de comprar, la falta de tiempo para informarse hace que muchas veces acabe dirigiéndose al comercio que le pone las cosas más fáciles (porque está abierto en fin de semana, porque concentra distintos tipos de bienes y servicios, porque está cerca, porque incluye ofertas de ocio...)
Menos reclamaciones."La gente reclama poco, y lo hace a la compañía que le ha vendido el producto o servicio: pocos recurren a otras instancias, como asociaciones de consumidores u oficinas municipales, y mucho menos a los juzgados, porque no compensa en términos de tiempo".


Marián Acha


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isabel_nEwCON Hola Javi 4 Oct 24 2007, 6:30 PM EDT by JAVI86
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Me parece muy interesante . ¿De quién es el artículo?
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JAVI86 Somos lo que compramos 0 Oct 22 2007, 5:26 PM EDT by JAVI86
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Este artículo me parece interesante para reflexionar antes de ponernos a sacar nuevas ideas. Lo he sacado de la revista, como no, emprendedores. Os animo y recomiendo que le hecheis un vistazo todos los meses en www.emprendedores.es; es una de mis favoritas desde hace tiempo y os aseguro que vienen articulos muy interesantes.
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