Me gustaron mucho las ideas que compartió con nosotros el señor Jokin Bereciartu, sobre el marketing de proximidad o publicidad por localización, en la comida de puesta en común de las prácticas que realizamos hace unas semanas. Desde entonces he reflexionado bastante sobre el tema, y estoy muy de acuerdo con él, en que hay mucho FUTURO en ello. Sin embargo, en uno de los blogs sobre marketing que sigo, he encontrado una visión un tanto escéptica sobre el tema (aunque en honor a la verdad hay que decir que siempre hay opiniones escépticas hacia los nuevos productos/descubrimientos y luego, afortunadamente, estas visiones acaban siendo equivocadas en la mayoría de los casos).
El artículo es el siguiente:
De
marketingdescodificado.com de Andrea Popa
Mucho revuelo desde hace unos meses en torno al tema del Márketing Móvil en proximidad, objeto también de extensas y apasionadas conferencias de Marketing. Todo el mundo anticipando grandes ganancias mediante la
tecnología bluetooth aplicada al proceso de compra.
Pero los que menos por la labor parece que están son los propios clientes a los que va dirigida esta táctica de Marketing.
Según emarketer, una amplia mayoría (ni más ni menos que 2/3) de la clientela en los EEUU entre los 18 y los 30 años - la llamada Generación Y - rechazaría la posibilidad de dar su permiso para ser bombardeada con mensajes mientras va paseando por las calles comerciales de una ciudad. De momento, sólo un exiguo 5% estaría por la labor de estar aceptando cada pocos segundos una nueva y a priori jugosa oferta comercial.
Esta reacción no es de extrañar: el acoso publicitario es tal en todos los medios - TV, radio, Internet, prensa escrita - que lo que menos se necesita cuando se sale de compras es ser agobiado por mensajes publicitarios varios. Los clientes lo tienen claro, ¿es también el caso de las empresas (formadas a su vez también por clientes potenciales de este mismo servicio)?