Boletín Euskadi+innova, 20/07/09
Nos publican esta entrevista en la que damos una visión amplia de lo que es iNNoVaNDiS y los resultados que vamos obteniendo:
Isabel Fernández, Paul San Sebastián y Anaïs Iglesias, responsables del programa
Innovandis, lanzaron esta iniciativa hacia 2004 sin experiencia en docencia ni en entornos universitarios más allá de sus vivencias personales. Ellos vienen del mundo empresarial, que describen como "principalmente gris". Hace cuatro años comenzaron un proyecto para cambiarlo, generando un espíritu emprendedor entre los estudiantes de la Universidad de Deusto en San Sebastián. Innovandis, que cuenta con la colaboración del
Instituto Ibermática de Innovación, la
Fundación de Innovación Bankinter y
BIC Berrilan, es un programa voluntario de tres años sin créditos ni evaluaciones, está abierto a todas las licenciaturas y tiene como objetivo no tanto generar futuros empresarios como impulsar la creatividad y la iniciativa entre los estudiantes, para que aprendan "a ser dueños de su propia vida".
Explicad un poco en qué consiste el programa Innovandis
Isabel Fernández: Nosotros lo llamamos programa de entrenamiento voluntario, que está dirigido, de momento por lo menos, a alumnos del campus de San Sebastián. Y preguntarás ¿entrenamiento en qué? Pues en el desarrollo de ciertas competencias y actitudes que hoy en día consideramos que son súper necesarias y que no están representadas en los programas habituales de estudio. Se trata de complementar la formación de los futuros profesionales
Paul San Sebastián: Lo que pretendemos es fomentar y despertar el espíritu y la actitud emprendedora de los estudiantes. Una de las bases más importantes que tenemos es la mezcla, la diversidad de perfiles, por eso está dirigido a todo el campus. Ojalá que esto se pudiera abrir más, pero por ahora está abierto a las facultades y escuelas que tenemos aquí. Al final es hablar de iniciativa, que todos la tenemos, aunque en algunas personas está más dormida que en otras. Intentamos identificar quienes son los que pueden tener más potencial emprendedor e intentamos despertarlo y cultivarlo.
Isabel: No se trata de saber mucho sobre algo, sino de actuar a partir de ti mismo. Lo que hacemos no es un taller de creatividad donde digamos "estas son las herramientas para ser creativos", porque eso lo que hace es que sepas más de creatividad, pero no te convierte en una persona más creativa.
La mayoría de programas están dirigidos a enseñar técnicas, nosotros estamos orientados a provocar comportamientos.
Paul: A veces cuando decimos que queremos despertar el comportamiento emprendedor e innovador nos preguntan ¿bueno, y eso qué significa exactamente? Lo que intentamos es que los chavales hagan click, que se empiecen a sentir productores, guionistas y actores principales de su propia película. Hay quien no se da cuenta de esto hasta que no está en su lecho de muerte, hay quien lo hace en la crisis de los 50,... Cuando sea, pero es verdad que llega un momento en que las personas hacen click, y se dicen "oye, que yo tengo unos talentos y soy bueno en unas cosas y no tan bueno en otras, ¿por qué no decido lo que quiero que me vaya pasando?". Cuando esto pasa, le empiezas a dar más importancia a tus decisiones y dejas de pensar en la mala suerte, o en que las cosas no se pueden cambiar. Nosotros intentamos que ese despertar suceda antes mejor que después.
¿Y cómo lo lleváis a cabo? ¿cómo conseguís que los estudiantes hagan click? Isabel: Probando y experimentando. Al final lo que buscamos son nuevos métodos de formación, y un año lo hacemos de una manera y al año siguiente de otra, porque vamos observando y aprendiendo. Para empezar, los talleres se desarrollan de forma diferente a lo habitual, son absolutamente participativos, son lugares de encuentro, de expresión de opinión, de creación conjunta y también de destrucción. Al inicio de los tres años, los alumnos tienen un
taller de orientación personal con un coach, que va haciendo un seguimiento a lo largo del programa. Ahí intentamos que empiecen a plantearse cosas que hasta ahora no se habían planteado, que piensen en si se están dejando llevar por lo que les han dicho, o lo que creen que tienen que hacer o si realmente son ellos quienes toman las decisiones. Les preguntamos ¿cómo te ves de aquí a cinco años? Da igual si no lo ves claro, pero si intentas proyectarte, eso hará que tus movimientos vayan hacia esa dirección. "Nosotros les damos herramientas para que tomen sus propias decisiones" Luego tenemos un
seminario de innovación, con clases que son sobre todo guías donde se crean debates a favor o en contra de conceptos. Todas las actividades van acompañadas de conversaciones en Facebook y en wikis, y tenemos también unos principios inspiradores del programa, un
octálogo, por llamarlo de alguna manera, que al principio del programa les preguntamos si comparten o no. Buscamos algo que creemos fundamental, y es que sea divertido y estimulante, primero porque si no nosotros no estaríamos aquí. Todos tenemos una experiencia laboral anterior, venimos del entorno de la empresa y ¡qué gris que es muchas veces! Queremos que tenga un punto diferencial porque dentro de nuestra cultura parece que la diversión esté reñida con el esfuerzo y el trabajo, que ir a trabajar tenga que ser ir a la mina. Cuando tienes esa sensación, la mayoría de gente no le da sentido a lo que hace.
Anaïs Iglesias: Hay muchas actividades, pero tienen varios puntos en común. Por un lado, trabajamos mucho en la cercanía, favoreciendo la conversación continuamente, y también intentamos que en todas las actividades l
a responsabilidad de aprender recaiga sobre ellos. Tu aprendes en función de cuanto te involucres. En los seminarios, por ejemplo, que son debates, cuanto más te lo prepares más aprenderás, si no lo trabajas antes, obviamente no vas a aportar nada. Nosotros no ponemos notas, ni damos créditos, esto lo hacen porque quieren.
Explicad algún ejemplo de las actividades que lleváis a cabo.
Paul: El
fin de semana creativo, que lo organizamos a manos de
Funky Projects. Son 48 horas en un espacio retirado en el que desde el principio hasta el final hay que desarrollar un proyecto y donde se aprende a través de la acción. Se trata de llevar a cabo experimentos, y desde antes se crea una conversación con ellos, dándoles pequeñas instrucciones. De esta forma van trabajando
la creación de identidad, haciendo video retratos, cuestionarios,... Las actividades cambian de un año para el otro.
Anaïs: el fin de semana tiene una temática concreta, y de lo que se trata es de trabajarla de forma creativa, haciendo cosas en la calle. Este año la temática surgió a partir de la idea de cómo sería Innovandis dentro de 100 años, nos planteamos el concepto de un museo de Innovandis. Esa es la reflexión, y a partir de ahí, se generan actividades.
Isabel: Y se hacen grupos, por ejemplo este año unos fueron los kamikazes, otros los hippies y otros los dinosaurios. Realizan una dinámica que tenga que ver con ellos y que sea muy contrapuesta a lo que ellos habitualmente hacen. Los hippies hicieron yoga, los kamikazes kickboxing,...
Anaïs: No se trata de hacer por hacer, t
odas las actividades tienen un hilo conductor. El objetivo es que al final de los tres años tengas la capacidad de dar con una idea y llevarla a cabo. El fin es que cuando acaben, lo hagan con una idea de negocio, cultural, social, o lo que sea. Estas actividades alimentan ese hilo conductor, dándoles herramientas para construir un plan de negocio de forma creativa.
Paul: Aunque el objetivo final es
conseguir que sean personas más movidas. Si acaban creando un proyecto nuevo, o si se convierten en personas más inquietas que proponen cosas dentro de una organización a nosotros nos da lo mismo, el caso es que encuentren su camino. "
No necesitamos incubadoras de empresas, sino incubadoras de emprendedores" ¿Y hasta ahora lo habéis conseguido?¿Qué resultados habéis tenido en este tiempo? Isabel: Dentro del equipo, a parte de nosotros tres, está también Asun Ibáñez, que es quien lidera la parte de investigación. Ella ha desarrollado una herramienta que "mide" el perfil emprendedor. Es una investigación que desarrolló en su tesis doctoral, y los resultados son muy curiosos porque demostró que durante los primeros años de universidad el nivel de creatividad de una persona baja. Nosotros lo que pretendemos es medir a los alumnos al inicio del programa y al final, para ver si realmente se han desarrollado las competencias y actitudes que queremos provocar.
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| Dinámica de Ania Bas en Innovandis. |
¿Y se desarrollan?
Anaïs: Todavía es pronto para saberlo. Nosotros teníamos un problema, y es que cuando decimos que es un programa de emprendizaje, la gente nos pregunta "¿y cuantas empresas se han creado ya?". Pero esto no va de crear empresas sino que de aquí salga gente capaz de llevar adelante los proyectos que quiera hacer. Estábamos obsesionados con encontrar una forma de medir si realmente influimos. Hasta ahora teníamos pequeñas muestras, veías que la gente que salía de Innovandis se lanzaba a proyectos,.. Pero este año hemos empezado a utilizar la herramienta de Asun, que todavía estamos mejorando porque queremos incluir también
valores como las emociones y el perfil social, así que todavía no tenemos resultados.
Isabel: Y una empresa sí ha salido,
Trourist.com.
Paul: Dicen que es un desastre, que no hay emprendedores, que la gente se empieza a lanzar sólo a partir de los 35 años...
Pero es que lo que se necesita es un cambio cultural. Es una transformación difícil que no se da de un día para otro y eso es lo que intentamos desde aquí. En Euskadi han surgido otras iniciativas educativas en torno al emprendizaje, el nuevo grado LEINN en la Universidad de Mondragón, y Team Academy Euskadi. Isabel: Nosotros tenemos otra perspectiva, porque creemos que el ser emprendedor no es una carrera. Te formas como emprendedor, pero ¿de qué? ¿qué sabes hacer? No pensamos que sea algo que tengas que estudiar en sí, sino unas habilidades que deben impulsarse desde todas las disciplinas, ya sea humanidades, empresariales o comunicación audiovisual. Son competencias que cualquiera que quiere desarrollar un oficio debería tener, por eso
creemos que debería ser un servicio básico más de la universidad, como está el servicio de bibliotecas.